10/11/08

PROLOGO AL BLOG DE MM

Está Bien.
Al anoticiarme de la novedad sentí inmediatamente un embrollo de júbilo e intriga insoslayable.
Es que uno casi estaba al tanto de su faceta literaria y misteriosa. Como también sentía que merecía expresarse y alejarse paulatinamente del ostracismo de un disco duro o un cajón recóndito y oscuro de una habitación de una casa cualquiera de una inexplicable cuidad con rió para ser leído por el resto de los mortales de habla castellana. En este caso, ocasionales transeúntes cibernéticos.
Alguna vez el autor del blog en una carta románticamente perdida se definía palabras más, palabras menos, como un "joven idealista que todavía quería cambiar el mundo". De ese pasaje, lo que mas exacerbó mi compostura (si es que alguna ves esa rara calidad de algunos elegidos me complace), fue la voz "todavía" ¿Por qué todavía? Si al final "Hoy es siempre todavía. Toda la vida es ahora". ¡Pero si! ¡Y más vale para estos menesteres!
Después de todo me consta. Y lo juro. Esta haciéndolo este tipo enfermo de lepra al cual la locura lo acecha hasta el estrés por querer vivir más de la cuenta según el relato de su pluma, o dicho de otro modo por este humilde servidor, al fin de cuentas, simplemente por querer vivir.
Pese a las naderías de los exiguos errores incomprobles que a veces me pareció ver. A los que no es valedero hacer referencia al instante, por las circunstancias que motivaron a estas cuerdas vocales decir estas líneas.
Y luego de ponderar placidamente hasta el día de hoy las expresiones de libertad que obran en el presente, me encuentro en condiciones de asegurarle relativamente al calificado lector que va a encontrar un momento de comprensión y contención en un mundo que sino, se nos viene encima. ¡Vaya que paradoja! Tómese un té y encuéntrese un instante frente a una computadora.
Y unas líneas para el poeta, escritor, compañero, colega y amigo.
Seguro. No tenga dudas.
Algunos pragmáticos formales exitosos amantes de la compostura lo van a tildar de romántico, de loco, de pasado de moda, de vagabundo indigente, de cualquier cosa.
Por mi parte sigo prefiriendo los tipos que a veces, le toman el pelo al resultado. Y con optimismo exhortan a la incongruencia. Y nos regalan preguntas al bordo de un barco sin paraíso que pondera el logro económico por sobre el amor. Y se expresan.
¿Se podrá cambiar el mundo desde un blog?
Firma: Jorge A. Ripani.

No hay comentarios: