Mientras el dictador se esfuerza en recalcar que en NOB no hay barrabravas, el señor Roberto Pimpi Caminos, se pasea a gusto y piacere por todas las dependencias del club. Una muestra mas de como los matones, se adueñan de la vida institucional de aquellos lugares que deben pertenecer a sus socios, aquellos sitios que deben significar la construcción colectiva de la sociedad y que lastimosamente se encuentran al servicio, de las mafias, el narcotráfico y el crimen organizado. Ojalá las autoridades puedan darle una explicación a estas fotos.
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