Escribo esto por varias razones, la primera es para sepultar de una vez por todas la carta que causo revuelo entre algunos hinchas de Newells old boys, intentando a través de la publicación de otro escrito hacer a un lado el resquemor que causaron aquellas reflexiones, la segunda responde a mi terrible admiración por el autor francés, sobre el cual hasta ahora, debido a limitaciones mías y complejidades suyas, nunca había escrito nada. Lo que se relata a continuación es puesto a consideración en respuesta a una nota publicada hace tiempo atrás en la revista Ñ, la cual sostenía que a Foucault no le interesaba la revolución. Paúl Veyne, un alumno y amigo de Foucault fue el autor del ensayo que sostenía semejante declaración. Sin poseer ni la autoridad intelectual, ni la ineludible herramienta que significa haber sido allegado a la persona en cuestión, me surgió la obligación de contrariar la tesis de Veyne, debido a que me parece encontrar en los textos y entrevistas de Foucault evidentes sentencias y acciones revolucionarias. Escribir sobre Foucault es ante todo, una obligación que hace tiempo me he impuesto, pero hasta ahora jamás había cumplido. Las razones del incumplimiento son diversas, pero la fundamental es la complejidad de los temas analizados por el autor de "vigilar y castigar". Afortunadamente en estos últimos días algunas lecturas trasnochadas me permitieron enfocar el tema de un modo diferente, a través de las cuales, dilucidé -o creo que dilucidé-, algunos conceptos desentramando así postulados teóricos que antes no terminaba de comprender. Una dificultad que se presente, no solo en este, si no en todos los textos que realizo es la gran cantidad de tiempo que me demandan. Cada uno de estos ensayos, textos, relatos o lo que carajo sean me llevan como mínimo 4 o 5 horas, lo cual genera un problema bastante grande a la hora de concluir los trabajos. Quiero concluir diciendo que este autor, es decir vivirlo por medio de su lectura, me causa una gran satisfacción y a menudo permite que logre reconciliarme conmigo mismo. Es por esta razón, que no sea literal y es posible que en el ensayo abunden errores e imprecisiones. No he podido librarme de una cierta subjetividad de lo cual resulta que estén inmersos en medio de estas letras, anhelos, cuestiones que uno quiere que sean de un modo y tal vez no lo son, por lo cual uno se esfuerza y retuerce, para que así se vean; e infinidad de lugares comunes propios de la psiquis o del animo que confabulan contra la tan mentada objetividad. El ensayo constara de varios capítulos aunque no puedo precisar de cuantos, quizás sean dos, tres, varios mas o muchos menos, no lo se. Por lo pronto lo que si puedo asegurarles es que el primero se publicara a la brevedad. Y se llamara Foucault 1: Revolucionario especifico. También esta definido que voy a hacer el capítulo dos, el cual se denominara Foucault 2 El método: La genealogía.
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