
Me he dado cuenta que el legado kafkiano es aplicable al proceder de los barras bravas en general, y de la justicia en particular en lo que se refiere a su relación con estas . Hago mención, mas precisamente al accionar violento puesto al servicio de las organizaciones intermedias y del estado. Accionar que invierte la concepción kafkiana del poder y significa el regreso a las mazorcas. Según un ensayo "El poder en Kafka ejerce su dominio por pura virtualidad. Las autoridades del Castillo se mantienen siempre intactas porque son sólo potenciales. La víctima del poder, en consecuencia (José K, el Agrimensor), imagina un poder proporcional a la fuerza de su ausencia. La regla de la regla del poder es la incertidumbre respecto a su aplicación". Aquí la regla sufre una inversión, se da vuelta y se materializa con brutalidad. Entendida estas, nuevas o viejas reglas- no lo se-, como la apropiación y conservación del poder valiéndose de métodos crueles, sanguinarios y visibles. En la época de las mazorcas, no había necesidad de esconderse, por que estos agentes del poder actuaban en nombre del orden por lo cual no existía la mínima posibilidad de su condena, estos hombres eran "la ley" misma. El mandato en persona. En la actualidad, mas allá de que las bandas actúan por fuera de la ley tampoco tienen necesidad de esconderse, ya que si bien una haz de luz, se ha posado sobre el accionar violento de estos grupos, la impronta kafkiana sigue aun vigente debido a que "La Justicia", aplica la paradoja de Zenón, problema al que Borges le concede identidad al que se plantea en la novela "El castillo". Un móvil que esta en A no podrá alcanzar el punto B, por que antes deberá recorrer la mitad del camino entre los dos, y antes, la mitad de la mitad, y antes, la mitad de la mitad de la mitad, y así hasta lo infinito.El que pretende acabar con la impunidad cae en esta paradoja, En una virtualidad de la justicia que la torna insoportable, ya que sugiere que se alcanza pero nunca llega, esta latente pero inconclusa, presente pero inaccesible. En su libro otras inquisiciones, Borges escribe un ensayo, sobre los precursores de Kafka, y enumera aquellos textos que el considera que se parecen a los de kafka, es decir en donde se encuentra la idiosincrasia kafkiana. Para hacer mi aporte a los textos kafkianos, no recurriré a una pieza literaria, tampoco a una obra critica, ni mucho menos a un ensayo. No será un texto que deambule en abstracciones, ni un cuento dotado de una siniestra carga de paranoia y una tragedia inevitable.Por el contrario será una crónica policial, extraída de la cotidianidad rosarina, la encargada de recrear la atmósfera insoportable que el autor de la metamorfosis y el castillo se encargo de describirnos.
En la madrugada de jueves un grupo de barras de Newells se acerco hasta un minimarket ubicado en Sarmiento al 1200, propiedad de una familia que pertenece al grupo Militancia Leprosa, opositor a Eduardo López.
Marcelo Lalo Latorre con varios secuaces, ingresaron dos veces al local, la primera con el pretexto de comprar una cerveza, pero al encontrarse con la negativa de venderles bebidas alcohólicas se retiraron del lugar, y la segunda, directamente para amenazar al propietario del negocio. En las dos ocasiones se encargaron de que se vean las armas que portaban. Con esta actitud dejaban constancia de su poder, de su impunidad y del estado indefensión de la víctima. Cuando los damnificados se llegaron hasta la comisaría para denunciar los hechos, en ella los estaba esperando Roberto "Pimpi" Caminos, el que en medio de amenazas, les impidió hacer la denuncia con una evidente complicidad con la policía. ¿Que vas a hacer la denuncia puto?, ¿vas a hacer la denuncia traidor?. Comentan que le habría dicho caminos al llegar a la comisaría. Al otro día, cuando el echo cobro repercusión publica, les tomaron la denuncia, conforme a la cual se dictamino la captura de los dos afamados barrabravas. Sin embargo, por lo que pudo observarse parece que poco le importo a los matones, que la policía ande tras ellos. La Edición del día sábado del diario la capital, en su pagina 2, en la sección titulada " En voz baja", se comenta que un reconocido Barrabrava de la ciudad de rosario, luego de perder 80.000 pesos en el casino de victoria y ante la mirada atónita de los concurrentes del lugar, no habría tenido mejor idea que descorchar un champaña para celebrar terrible derroche de dinero. Pocas dudas quedan de que se trata del mismísimos Caminos, recurrente a la hora de frecuentar la sala de juegos de la ciudad entrerriana.
Tanto Caminos como Latorre, fueron acusados por el Ex juez Mariano Berges como miembros de una asociación Ilícita. Numerosísimos son los testimonios y artículos periodísticos que comprometen a estas dos personas. Sin embargo da la sensación que la Dra. Rodenas, responsable del juzgado donde tramita la causa, se ha esforzado por desestimar cuanta prueba le fue presentada. Ante lo que es publico y notorio, ¿por que será que se le presentan tantos obstáculos a la justicia para condenar a estos delincuentes?. ¿Por que nunca se ha realizado una investigación sobre el origen de los bienes de estos sujeto?. Quien, no presenta reparos en realizar una desmedida ostentación de lujo y dinero por donde transite. ¿Cuando se lo investigara seriamente por la infinidad de actos de violencia que ha protagonizado?.¿ Cuando la Dra. Rodenas, quien es además profesora en la UNR, de la materia introducción al derecho, podrá explicarnos, por que esta señor no se encuentra tras las rejas?.¿ Algunas vez podremos como ciudadanos sentirnos protegidos por el estado, ante el avasallamiento de nuestros derechos por parte de matones y violentos?. El diagnostico es desalentador y la conclusiones que se desprenden de lo a que diario acontece hablan por si solas. Me da la impresión que estamos asistiendo a un fenómeno de re institucionalización de la violencia. Adoptada como forma de dominio de las organizaciones denominadas intermedias, Situadas entre el estado y la sociedad civil. A 25 años de la vuelta de la democracia, creo que esta se agota en la mera formalidad. Generalmente este procedimiento se utiliza en aquellas instituciones donde se maneja un flujo importante de dinero, llamase clubes de fútbol, sindicatos, partidos políticos y hasta en ciertas ocasiones se han contratado los servicios de estos muchachos para conservar el poder dentro de la universidad. Tampoco no son pocas las ocasiones que el mismo estado, contrata los servicios de las barras para aplacar ánimos o sentenciar disputas.
El disciplinamiento de la sociedad a través de las cárceles, manicomnios y escuelas, según Michael Foucault,no se realiza con la pretensión de posibilitar una mejor distribución del poder, ni concentrar este poder, ni dividirlo demasiado, sino “que esté repartido en circuitos homogéneos susceptibles de ejercerse en todas partes, de manera continua, y hasta el grano más fino del cuerpo social.” (Foucault, 2002:74). Por ende, la finalidad no es castigar menos, sino castigar mejor, “castigar con más universalidad y necesidad; introducir el poder de castigar más profundamente en el cuerpo social” (Ibid: 76). Así se pretende fijar nuevos principios con el fin que disminuyan los costos económicos y políticos aumentando la eficacia penal. Pero cuando el disciplinamiento no ha logrado su objetivos y se logran filtrar sectores que se manifiestan por la manera obscena, codiciosa y arbitraria en que se detenta el poder, es cuando se echa mano sobre los métodos mas burdos que se hayan conocido. El disciplinamiento, esta circunscrito dentro de un objetivo general e indeterminado, dentro del cual se estipulan reglas de comportamiento y normalidad al conjunto de la sociedad. Y la re institucionalización, en organizaciones intermedias, de la violencia, a través de fuerzas de choque, responde a un objetivo particular y local dentro de la institución donde se llevan a cabo estos atropellos. En latinoamerica, el poder disciplinario ha encontrado su contrapartida, su perfecto complemento. Tanto es así, que se asegura un sector residual de población conformado por los excluidos, valiéndose de agentes que fueron extraídos de estos mismos extractos para llevar a cabo las tareas sucias que los "poderes invisibles" necesitan. Estamos hablando ni mas ni menos de la Mercantilizacion de la pobreza y sus efectos. La cual es Inscripta dentro de las cosas indeseadas, pero a su vez se contribuye a su crecimiento. El clientelismo político, el narcotráfico, el lavado de dinero y la corrupción, son directamente proporcionales a los índices de pobrezas; y a su vez, estas practicas inescrepulosas son una fuente inagotable de riquezas. Entonces criminalizamos la pobreza, simulamos combatirla, contribuimos a que se incremente, y en realidad la utilizamos para la acumulación de poder y de dinero. Es debido a este inexpugnable entramado de intereses, que no se puede combatir la inseguridad de la sociedad. Limitándonos a tener que contentarnos con soluciones por compromiso, cacerías de brujas y cortes de sogas por lo mas fino. Kafka, una vez mas, agradece sonriente...
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